Conoce tus derechos sexuales y reproductivos

Los derechos sexuales y reproductivos forman parte de los Derechos Humanos Fundamentales y Universales.

Descubre cómo se definieron y cuáles son tus derechos sexuales y reproductivos.

 

La sexualidad humana definida por la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la Sexualidad Humana como: ”Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.”

 

¿Qué son los derechos sexuales?

La sexualidad forma por tanto parte de nuestra esencia como seres humanos, ya que somos seres sexuados desde nuestro nacimiento. Y es por esto que, dentro de los Derechos Humanos Fundamentales y Universales se engloban los Derechos Sexuales y Reproductivos. Los derechos sexuales son derechos humanos universales basados en la libertad, dignidad e igualdad para todos los seres humanos y deben ser reconocidos, promovidos, respetados y defendidos por todas las sociedades con todos sus medios.

 

La Declaración Universal de los Derechos Sexuales

En el año 1997, dentro del marco del XIII del Congreso Mundial de Sexología, se desarrollaron y especificaron los 11 derechos sexuales y reproductivos básicos, formulándose la Declaración Universal de los Derechos Sexuales que sería posteriormente revisada y aprobada por la Asociación Mundial de la Sexología (WAS).

Conoce en qué consiste cada uno de ellos, ya que conocerlos es la base fundamental para poder ejercerlos.

 

1. El derecho a la libertad sexual

Hace referencia al derecho a expresar y vivir nuestra sexualidad de manera libre, excluyendo los abusos, la explotación o coerción hacia otras personas.

Disfrutar de nuestra sexualidad pero haciendo daño a otras personas es violencia, no un ejercicio de nuestro derecho a la libertad sexual.

 

2. El derecho a la autonomía sexual, a la integridad sexual y a la seguridad sexual del cuerpo

Es el derecho a tomar decisiones propias sobre nuestra sexualidad, así como la capacidad de control y disfrute sobre nuestros propios cuerpos.

La tortura sexual, la mutilación o violencia sexual van en contra de este derecho sexual.

 derechos sexuales integridad sexual

 

3. El derecho a la privacidad sexual

Es el derecho a la toma de decisiones propias sobre nuestras conductas individuales en el ámbito de la intimidad, sin interferir en los derechos sexuales de terceras personas.

Masturbarse o cualquier otra práctica sexual delante de otras personas sin su consentimiento es una violación de este derecho

 

4. El derecho a la igualdad sexual (equidad sexual)

Se trata del derecho a no sufrir ningún tipo de discriminación por nuestro sexo, género, orientación sexual, edad, raza, clase social, religión o limitación física o emocional.

Si discriminamos a una persona por su orientación sexual, su sexo o su género estamos atentando contra el derecho a la equidad sexual

 

5. El derecho al placer sexual

Es el derecho al disfrute de nuestra sexualidad, considerando el placer sexual, incluyendo el autoerotismo y la masturbación como  fuente de bienestar físico, psicológico, intelectual y espiritual.

Tenemos el derecho a disfrutar de nuestra sexualidad, incluyendo la práctica de la masturbación en el contexto de la privacidad

 

6. El derecho a la expresión sexual emocional

Es el derecho a expresar nuestra sexualidad más allá del placer puramente erótico o de los actos sexuales. Tenemos el derecho a expresar la sexualidad por medio del contacto físico y emocional,  la comunicación,   la expresión emocional y el amor.

La sexualidad no es sólo genitalidad, también se expresa mediante caricias y emociones de afecto. Eso también es sexualidad

 

7. El derecho a la libre asociación sexual

Se trata del derecho a establecer aquellas relaciones sexuales responsables y consentidas que deseemos, como la libertad de casarse o no, de divorciarse o cualquier otro tipo de asociación sexual.

En muchos países este derecho no puede ser ejercido pues no está legalizado, por ejemplo, el matrimonio entre personas del mismo sexo.

derechos sexuales libre asociación sexual

 

8. El derecho a tomar decisiones reproductivas, libres y responsables

Este derecho consiste en la libertad de decidir libre y de manera responsable si queremos tener o no descendencia, los hijos que deseamos tener y el tiempo entre el nacimiento de cada uno de ellos. También engloba el derecho a acceder a los diferentes métodos de regulación de la fertilidad y métodos anticonceptivos que deseemos.

El uso de métodos anticonceptivos cuando así lo deseemos,  como el uso del preservativo o la píldora del día después son un derecho sexual que no puede negársenos.

derechos sexuales métodos anticonceptivos

9. El derecho a la información basada en conocimiento científico, sin censura religiosa o política

Es el derecho a una información sobre sexualidad cuya base sea el conocimiento científico y la investigación científica libre y ética, es decir, sin influencia religiosa o política. La investigación debe ser libre de presiones externas y ser difundida a todos los niveles sociales para su libre conocimiento.

La investigación científica debe ser rigurosa y ejercerse sin  presiones políticas o religiosas

 

10. El derecho a la educación sexual general

La educación sexual es un derecho. La sexualidad es un proceso que abarca todo el ciclo vital y es por ello que este derecho se inicia en el nacimiento. Esta educación sexual debería ser llevada a cabo por todas instituciones sociales (la familia, la escuela…)

No debe limitarse a lo meramente anatómico o a la prevención de enfermedades o embarazos no deseados. Debería  incluir el conocimiento de nuestra sexualidad de manera global, desde un punto de vista bio-psico-social (cuerpo-mente-relaciones)

 

11. El derecho a la atención clínica de la salud sexual

Es el derecho a recibir atención clínica y sanitaria sobre nuestra salud sexual, tanto en cuanto a prevención y tratamiento de cualquier problema, preocupación o trastorno sexual.

No sólo una atención relacionada con las enfermedades de transmisión sexual, sino con cualquier disfunción o problema sexual. Estos problemas  pueden afectar a la sexualidad y por tanto a la vida en general del individuo que los padece. Por ello es tan importante la figura de los profesionales de la sexología, formados específicamente en este tipo de problemáticas y disfunciones. 

 

Conocer nuestros derechos sexuales nos permite ejercerlos de manera libre. Recuerda:

LOS DERECHOS SEXUALES SON DERECHOS HUMANOS FUNDAMENTALES Y UNIVERSALES

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